¿Colocas tu pierna derecha por encima…
… O tal vez la izquierda?
¡Compruébalo!
Probablemente tiendas para cruzar inconscientemente de una manera. ¡Tanto que cambiar al otro cruce, puede percibirse extraño!
Esto es porque somos asimétricos.
Y el cuerpo lo sabe de forma inconsciente.
Nuestra memoria postural conoce a la perfección nuestras asimetrías y, desde la infancia, crea con ellas sus propios patrones de movimiento.
Sabe qué cadera es la cómoda para sentarse cruzados de piernas.
Sabe qué brazo tendrá más fuerza para golpear de forma inmediata.
Sabe qué ojo es el dominante para mirar por la mirilla.
Lo sabe todo… ¿Lo sabes tú?
Muchos alumnos me preguntan si la asimetría es mala, y si deberían trabajar más por ser más simétricos. (Cómo levantar el mismo peso con ambas extremidades, lograr la misma flexibilidad en ambos lados…) ¿Te suena el drama?
Debes entender que la asimetría es natural, y no por ello debe de ser siempre índice patológico. Pero sí debemos tener en cuenta que, buscar una simetría forzada o sobre compensar una asimetría, sí puede llegar a serlo.
Por ello, no hay nada mejor que conocerse a uno mism@, dejar de aplicarse patrones generales y buscar soluciones para CADA cuerpo.
Conocer tus asimetrías te ayudará a moverte y progresar mejor, a lastimarte menos, y sobre todo…. A dejar de forzarnos a ser perfectos.
Respeta tus asimetrías.
Deja de buscar la perfección.
Ya somos asimétricamente perfectos.